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Vuelas muy alto, tan alto
que no te puedo alcanzar,
y prefiero continuar mi viaje
tranquila y en soledad.
Tu plumaje tan vistoso,
tu cabeza tan altiva,
tu mirada penetrante,
tu vida tan fugitiva.
Vuela, vuela y nunca pares,
vuela lejos, donde quieras
vuela tú solo, si puedes
a buscar tu compañera.
Eres cóndor en los Andes
y eres paloma en mi tierra
pero no haces ningún nido,
en algún lugar siquiera.
Vuela, amigo de la libertad
vuela y no dejes de hacerlo,
que tus alas no se cansan,
cuando te sientes dueño del cielo
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