|
Amarga realidad Sueños traicioneros que rompen el organigramaFicción tan real que imagino desde mi camaIntentos fallidosDe recuperar un pasado que yace abatido. Mojando las mejillas y concluyendo en un interminable suspiroCerrando los ojos, escuchando aun mis latidosBuscando ese sueño que ya se ah ido. Mintiéndome sin darme por vencidoMe ciego en mi fantasíaAun sabiendo que ya mucho no duraríaY aforrándome a ella con la vida. Pero esa luz interrumpiendo mi caminoY esas agujas marcando mi destinoMe susurraron al oído que todavía estaba dormido. Ahogándome entre telas y escarbando en mi menteMe di cuenta que ese no era mi presente.Lastimoso acto de in corduraMi paraíso se esfumabaCon cada segundo que pasaba Ni poema ni versos bastaran para vencer este enemigoUnos días o meses alcanzaran para poderlo superarPero ya iré con cautela al andarAl parecer ella jamás se pudo borrar Juan Ignacio Gallardo
Poesía para el Maestro
No importa en que forma, ni como, ni donde
Pero junto a ti, aprendí donde el amor se esconde
Muy poco que decir, tanto por recordar
Rey artista, ya todos te ande aclamar.
Hay un cielo de sombras que no nos deja sin luz
Y una mirada que baja desde lo más alto
Son tus ojos, lo noto en tu encanto
Estas ahí mi querido Sandro.
Lagrima solitaria que implora por mí ante ti y ante Dios
Porque ellas encierran, todo el dolor, todo el amor que hay en mi.
Es que los Ángeles del cielo te llevaron de mi lado sin volver
Había escasez de sueños en el paraíso y tú se los podías devolver.
No quiero que me lloren cuando me vaya a la eternidad
quiero que me recuerden como a la misma felicidad.
La vida lo ah dictado así, si quieres te doy el mundo
Pero no me pidas que no llore por ti.
Quiero llenarme de ti, quiero poderte encontrar
entre la naturaleza y mi vieja tristeza, poder olvidar.
Humildad y respeto te sobraban al andar
Y un mensaje quisiste dejar, ese mensaje se supo escuchar.
Pero hay dos manos que el hombre hace tiempo ya olvidó,
Aseguro que ahora son cuatro, Roberto Sánchez y Dios.
No quiero que me lloren cuando me vaya a la eternidad
quiero que me recuerden como a la misma felicidad.
Igual que sufro yo por esta situación, que nubla la razón sin permitir pensar
Gitano, Sandro, Roberto Sánchez… JAMAS TE HEMOS DE OLVIDAR.
Gallardo Juan Ignacio
|