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Escrito por Juan Carlos Contento G.
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lunes, 07 de diciembre de 2009 |
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Puedo entristecer los versos más escritos,oquizá pueda teñir de azul los que nunca se escribieron ,
solo sé que el silencio es tinta muy costosa, aunque el precio, con etiqueta visible, ha estado allí, al alcance de mi mano...
Qué angustia siento cuando pienso en los sueñosQué lástima me inspiro cuando uso mi corazón como espejoQuebrado está...y reconstruidoPor aflicción disfrazada de sonrisa Fuiste mía ...sí...lo fuisteEso fue lo que sentí en el almaInventando una real ordenanzaQue me permitía invadir tus sentidos Fui Rey de tu comarcaDe tus murallas, yo...salté al vacíoNo me importó la hierba escasa y malaQue una sonrisa convirtió en aullido Aún así no quiero quejarmePues la pureza justifica todoAmor puro es la más simple explicaciónQue hace a lo complejo balbuceos de niño Hoy duermes en otros brazosCómo quise que fueran los míosYa no soy Rey...sino mendigoQue aprendió a vivir de las migajasQue caen de la mesa del olvido No puedo reclamarte nadaPorque nada dije que no fuese sabidoNo es tu culpa, amor de mil amoresSabido es que el corazón no tiene oídosPara escuchar los gritos de otro corazónQue por ser mudo, su rostro fue desvanecido Guarda la noche que te regaléEscóndela en tu habitación y hazle un sitioRincón secreto para guardar la noche eterna
Y que al mirarla te susurre en el oído
“Tu Rey mudo... contigo no duermePorque el silencio, condenado a cargar los delitos del destino
No pudo arrastrar tan dura culpa, y buscó en la noche,
el recuerdo y la añoranzaEl consuelo que se busca en tres amigos”
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