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Quien te juzgue de vulgar
no conoce lo noble de tu travesia,
los juicios de la plebe y la burguesia,
son maullidos en la ciudad,
maullidos de gatos tristes,
son aves sin alpiste,
son vagos sin hogar.
¿De todo quien te salva?
necesitabas de dinero
pero tambien de un te quiero,
y un beso en tus labios malba,
eras la mujer mas fatal,
de todo ese oscuro bar,
ahora duermes delicada al alba.
Te volvere a ver,
te buscare otro dia
soportare la agonia,
ganare por perder,
mientras cuento la historia
que se archiva en mi memoria...
la de esa mujer.
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