Poemas, versos y poesias

Advertisement
Poemas
Poemas en la web
Poemas por Temas
Amistad
Amor
Animales
Dias especiales
Eróticos
Espirituales
Familia
Humor
Infantiles
Mujer
Sensuales
Soledad
Tristeza
Vida
Poetas. Poemas de grandes Autores
Mario Benedetti
Jorge Luis Borges
Gustavo Adolfo Becquer
Julio Cortázar
Miguel De Cervantes
Federico Garcia Lorca
Jose Hernández
Miguel Hernandez
Leopoldo Lugones
Antonio Machado
Gabriela Mistral
Pablo Neruda
Rafael Obligado
Alfonsina Storni
Francisco Cenamor


Poemas arrow Alfonsina Storni arrow Razones y Paisajes de Amor

Razones y Paisajes de Amor Imprimir E-Mail

 

I
AMOR

Baja del cielo la endiablada punta
Con que carne mortal hieres y engañas.
Untada viene de divinas mañas
y cielo y tierra su veneno junta.

La sangre de hombre que en la herida apunta
florece en selvas: sus crecidas cañas
de sombras de oro, hienden las entrañas
del cielo prieto, y su ascender pregunta.

En su vano aguardar de la respuesta
las cañas doblan la empinada testa.
Flamea el cielo sus azules gasas.

Vientos negros, detrás de los cristales
de las estrellas, mueven grandes masas
de mundos muertos, por sus arrabales.

II
OBRA DE AMOR

Rosas y lirios ves en el espino;
juegas a ser: te cabe en una mano,
esmeralda pequeña, el océano;
hablas sin lengua, enredas el destino.

Plantas la testa en el azul divino
y antípodas, tus pies, en el lejano
revés del mundo; y te haces soberano,
y desatas al sol de tu camino.

Miras el horizonte y tu mirada
hace nacer en noche la alborada;
sueñas y crean hueso tus ficciones.

Muda la mano que te alzaba en vuelo,
y a tus pies cae, cristal roto, el cielo,
y polvo y sombra levan sus talones.

III
PAISAJE DE AMOR MUERTO

Ya te hundes, sol; mis aguas se coloran
de llamaradas por morir; ya cae
mi corazón desenhebrado, y trae,
la noche, filos que en el viento lloran.

Ya en opacas orillas se avizoran
manadas negras; ya mi lengua atrae
betún de muerte; y ya no se distrae
de mí, la espina; y sombras me devoran.

Pellejo muerto, el sol, se tumba al cabo
Como un perro girando sobre el rabo,
la tierra se echa a descansar, cansada.

Mano huesosa apaga los luceros:
Chirrían, pedregosos sus senderos,
con la pupila negra y descarnada.

 
< Anterior   Siguiente >

banner-468x60

© 2008 Poemas en la Web
miércoles, 08 de febrero de 2012
Login
Usuarios Online
None